Valle Suicidio
Es Algo del material que estoy trabajando y espero publicar en menos de un año... salud!!! por estos dias de perros y gloria en las fauses de este infierno en que vivo.
Miguel Angel Zapotitla Pérez
1) El ojo en la punta del dedo índice con el que miro almas buscando margaritas para almorzar.
Voy cayendo en partes iguales, viajando en la misma línea de tantos que arrastran derrotas rumbo a las empresas del olvido, camino con ellos levantando polvo, con los mismos pasos, los mismos sueños rotos bajo la ceniza de esperanzas diluidas, la misma cabeza pesada en el piso. Cavilando los primeros rayos del sol cansado, me detengo a esperar el fuego prometido.Me esperan personajes de caricatura, fantasías enterradas bajo sabanas de hambre, parias mal nacidos del vientre de mujeres inofensivas que arañaron la cara de sus violadores. Amigos muertos, asesinados con una daga, tiene mi nombre delineado en oro escurrido a puños de mis manos, como sudor frío... prácticas de sangre; un prisma me asfixia cuando levanto la cara y sigo aquí, martillando los nervios en el desfile de todas las mañanas infinitas, esperando a papá redentor de almas. Camino un poco, me muero luego, en la tumba de los días que se acuestan para nunca más regalarme un beso.
Voy cayendo en partes iguales, viajando en la misma línea de tantos que arrastran derrotas rumbo a las empresas del olvido, camino con ellos levantando polvo, con los mismos pasos, los mismos sueños rotos bajo la ceniza de esperanzas diluidas, la misma cabeza pesada en el piso. Cavilando los primeros rayos del sol cansado, me detengo a esperar el fuego prometido.Me esperan personajes de caricatura, fantasías enterradas bajo sabanas de hambre, parias mal nacidos del vientre de mujeres inofensivas que arañaron la cara de sus violadores. Amigos muertos, asesinados con una daga, tiene mi nombre delineado en oro escurrido a puños de mis manos, como sudor frío... prácticas de sangre; un prisma me asfixia cuando levanto la cara y sigo aquí, martillando los nervios en el desfile de todas las mañanas infinitas, esperando a papá redentor de almas. Camino un poco, me muero luego, en la tumba de los días que se acuestan para nunca más regalarme un beso.
2)
Habemos dos lineales expertos en paraísos, somos como silencios que se opacan en el fondo del alma anciana, oyendo el fin del mundo en una fuente de luz. Las más movidas caderas del teñido juego psicodélico, expansión, sentidos callados, muy calladitos, muy silenciosos, ya sin los días que siempre hablan, ya sin las ganas de decir algo. Muchos más enojados, voces inanimadas, no dicen más que mi nombre desentonado, oigo cómo hablan, son chillonas, son inigualables, como el odio hacia mí mismo, palabras salen de la boca, y se burlan, me miran de frente, a los ojos, me retan a atraparlas antes de desmoronarme en la alameda de mi inconsciente.
I
—blablablablabla—ruidos de mi garganta, de la de todos estos que se internan en la vacía silueta del lóbulo en mi oreja. —bulubulubulubulubulu— gritan —ton tan, zum, zum— hay moscas, hablan, dicen: pulcredad. Un sepulcro lleno de rosas, en las hojas gusanos de muerte, se queman, se queman, ¡se queman!
II
Mátame de una vez, soy un forastero, entierra mis restos bajo tu cama
III
Átame a ti, háblame más, dime algo que entienda, eso sólo son palabras, necesito ver escurriendo de tus dientes amores.
IV
Estoy desnudo extrañándote, soy don amante, don jodido, don pendejo
V
Blablablabla —otra vez sólo ruidos—
VI
—“!#$%&/()=?— en off
VII.
Ayer me fui.
VIII
Y
IX
a
d
i
o
s
I
—blablablablabla—ruidos de mi garganta, de la de todos estos que se internan en la vacía silueta del lóbulo en mi oreja. —bulubulubulubulubulu— gritan —ton tan, zum, zum— hay moscas, hablan, dicen: pulcredad. Un sepulcro lleno de rosas, en las hojas gusanos de muerte, se queman, se queman, ¡se queman!
II
Mátame de una vez, soy un forastero, entierra mis restos bajo tu cama
III
Átame a ti, háblame más, dime algo que entienda, eso sólo son palabras, necesito ver escurriendo de tus dientes amores.
IV
Estoy desnudo extrañándote, soy don amante, don jodido, don pendejo
V
Blablablabla —otra vez sólo ruidos—
VI
—“!#$%&/()=?— en off
VII.
Ayer me fui.
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3)Narración ociosa de un suicidio inútil
Sabía que era el último trago de café que podía beber, marcó un numero telefónico, oyó la voz que lo había atormentado los últimos meses, la voz de los sueños, la voz de los lugares solitarios, la voz que se hacía muchas voces, estaba en sus oídos como todos los días, —hola, soy Magge— hizo el eco en su cabeza hueca, le reventó los tímpanos, lo desmoronó, se volvió agua... —hola, te llamo porque una sirena quiere cantar su ultima canción para ti, quiero que la escuches— tarareó una tonada dulce y se oyó un disparo seco, su cabeza había sido atravesada por una ráfaga de fuego; del otro lado, en el teléfono ella escuchó el llanto de la sirena, y tres lágrimas acompañaron el ululante ruido a ritmo de muerte, colgó, caminó al baúl, lo abrió y comenzó a releer lo que antes él le dedicó, luego prendió fuego a las hojas y optó por olvidarse del juego para siempre, del canto de la sirena y de la tarde donde la sangre cubrió el azul de los buenos días.
Sabía que era el último trago de café que podía beber, marcó un numero telefónico, oyó la voz que lo había atormentado los últimos meses, la voz de los sueños, la voz de los lugares solitarios, la voz que se hacía muchas voces, estaba en sus oídos como todos los días, —hola, soy Magge— hizo el eco en su cabeza hueca, le reventó los tímpanos, lo desmoronó, se volvió agua... —hola, te llamo porque una sirena quiere cantar su ultima canción para ti, quiero que la escuches— tarareó una tonada dulce y se oyó un disparo seco, su cabeza había sido atravesada por una ráfaga de fuego; del otro lado, en el teléfono ella escuchó el llanto de la sirena, y tres lágrimas acompañaron el ululante ruido a ritmo de muerte, colgó, caminó al baúl, lo abrió y comenzó a releer lo que antes él le dedicó, luego prendió fuego a las hojas y optó por olvidarse del juego para siempre, del canto de la sirena y de la tarde donde la sangre cubrió el azul de los buenos días.
