Tres Fragmentos de una vida Inutil
I.
Ojos.
Cristales violentos de indiferencia/ luces de colores, tristezas/ voz de alcohol derretida por recuerdos,/ líquidos en la mano blanda de ese otro que no espera siquiera la razzia de una luna que mienta. /Y secuestro trocitos de lluvia/ y los guardo en la lengua hasta que se debiliten los miedos./ Y... puede ser que ignore la trama de la película, pues no la he visto...
I.
Un actor con hilo en los labios.
II.
La memoria virgen de un demente que sube la montaña.
III.
Sísifo Dios, Magge...B...
IV.
Todos ríen al mismo tiempo, hacen muecas de odio. Todos son lo mismo, son agua, cartón, marionetas.
I’
Mueves la boca, no tiene lengua, se desangra.
III’.
Al fin redimido, otra vez al mundo, sin remedio, a gozar la levedad de caminar en el llano.
I’’
Que palabras puedes decirle a la noche, si ni siquiera haz podido menear lo que restan de tus labios.
II’.
Entre el sabor del águila y la poca luz que me queda en el ojos izquierdo, casi demente... una mujer llora en mis brazos, o muere con una espada en el corazón...
II.
Desayuno de fuego.
Y pueden pasar las horas, y los minutos y no encuentro como sacar esta ira que me atormenta desde las entrañas. Veo como me parto en dos y me muero desgarrado desde el primer día en el que pude tocar sonrisas y causar la muerte de dos almas...
Me harto embriagado con esta estúpida vida que se sienta pide otra cerveza más, y me tumbo en los albores de una sobriedad borracha, de una tarde débil, de mi destino caído, la mierda de los días... llega a doler en serio, en serie, endulzado con el prototipo de esquela que se derrama de mis manos hasta esta ansia de callar las voces que brotan de mis llagas, este pasado tan ruin, esta sincronía de dolores, de muertos, de perros...
Esta dulce tristeza que empieza a sofocarse en cuanto pasa el tiempo y me imagino toda la vida de gracia en una siniestra podredumbre, me imagino cayendo al mar de este cielo de aluminio que no me muestra la tarde o la mañana... me voy, me quedo, no lo sé, no lo entiendo.
Parto en dos al enemigo que mira de re-ojo, mato al amigo constante al que odio, me quedo solo, sin fuerzas, y... nada, vuelvo a beber esta agua que salva el día de caer entre los restos de mi historia.
290606
1:20 pm
Y pueden pasar las horas, y los minutos y no encuentro como sacar esta ira que me atormenta desde las entrañas. Veo como me parto en dos y me muero desgarrado desde el primer día en el que pude tocar sonrisas y causar la muerte de dos almas...
Me harto embriagado con esta estúpida vida que se sienta pide otra cerveza más, y me tumbo en los albores de una sobriedad borracha, de una tarde débil, de mi destino caído, la mierda de los días... llega a doler en serio, en serie, endulzado con el prototipo de esquela que se derrama de mis manos hasta esta ansia de callar las voces que brotan de mis llagas, este pasado tan ruin, esta sincronía de dolores, de muertos, de perros...
Esta dulce tristeza que empieza a sofocarse en cuanto pasa el tiempo y me imagino toda la vida de gracia en una siniestra podredumbre, me imagino cayendo al mar de este cielo de aluminio que no me muestra la tarde o la mañana... me voy, me quedo, no lo sé, no lo entiendo.
Parto en dos al enemigo que mira de re-ojo, mato al amigo constante al que odio, me quedo solo, sin fuerzas, y... nada, vuelvo a beber esta agua que salva el día de caer entre los restos de mi historia.
290606
1:20 pm
III.
Alicia
(ayer descubrí que el país de las maravillas existe)
Hoy me disfracé de loco, puse el zapato verde junto con el azul, la chamarra reventada, los ojos colgando, la boca con risas que no saben, camino moviendo el cuerpo como si fuera una serpiente, tras de Alicia que corretea al conejo rumbo al grandioso país de las maravillas. Llueve ácido y me quemo, grito del dolor intenso que me causa, nadie oye mi voz, arrastro hambre, podredumbre y varios vicios, Alicia se pierde entre el conejo blanco y un gato, Alicia bebe la formula mágica. Mi voz en sus oídos desaparece, mis sueños en los suyos son hoy polvo de loco.
