martes, octubre 18, 2005

Yo-Poeta-Perro-Triste

De la línea punteada que ata mi noche
no para de sangrar la palabra eterna,
sobre la luna negra en la que escribo
y me harto mordido por la vida

Camino perpetuado hacia el precipicio
donde la noche avanza, retrocede, se detiene
y me revela la daga que dios clava en mi espalada
río nervioso, frente una musa: soy el que se arruina

Me hundo atado al péndulo del infinito
en medio de sonrisas que nublan mis palabras
ponderado y silencioso, el otro yo que te ama me devela mi futuro:

yo callado…

Yo, escondido en un rincón sin musas
yo, con la piel colgante, sangrante, desnuda
yo, contigo dormida en un papel ámbar
yo, triste, sobre mis cuatro patas
yo, dejando de ladrar al fin, tras el hilo de sangre.

12:45 am
Un día que no conozco de agosto de 2005